Cómo orar con amigos la primera vez
La primera vez es la más difícil. Después se vuelve más fácil cada semana. Aquí tienes una forma sencilla de empezar.
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Pregunta con sencillez
«¿Te gustaría que oráramos juntos unos minutos?» es todo lo que necesitas. Haz que sea fácil decir que no.
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Compartan una cosa cada uno
Cada quien dice una cosa por la que quiere oración esta semana. Uno o dos minutos por persona, para que quede tiempo de orar de verdad.
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Túrnense para orar el uno por el otro
Tú oras por lo que compartió tu amigo, y tu amigo por lo que compartiste tú. Con una o dos frases basta.
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Cierren juntos
Uno de los dos dice amén, o dicen juntos el Padre Nuestro (Mateo 6:9–13). Y luego, de vuelta al café.
Si no sabes qué decir, aquí tienes unas frases que puedes usar tal cual:
Me encantaría orar por ti. ¿Qué es algo que traes en la mente esta semana?
Yo empiezo, y luego tú puedes orar por lo mío si te sientes cómodo. Si no, no pasa nada.
Una primera oración por un amigo
Dios, gracias por mi amigo. Gracias por el tiempo que pasamos juntos y por la confianza que nos tenemos.
Tú sabes lo que está cargando esta semana. Por favor, acompáñalo en medio de todo, dale lo que necesita y que sienta cuánto lo amas. Amén.
Orar con amigos en persona
Pueden orar tomando un café, caminando, en el auto o al final de una tarde juntos.
No hace falta un cuarto en silencio ni cerrar los ojos. Muchos amigos oran en la mesa de la cocina con la taza todavía en la mano, o caminando con los ojos abiertos. Orar donde ya están quita mucha presión.
Un buen momento es hacia el final, cuando ya se pusieron al día y saben qué está pasando en la vida del otro. Que sea corto. Cinco minutos de oración sincera valen más que veinte tratando de sonar bien.
Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos.
Orar con amigos por mensaje
En muchas amistades, aquí es donde de verdad sucede la oración: en medio de los días normales, por WhatsApp.
Pueden compartir peticiones por mensaje y orar cada uno por su lado. O pueden escribir la oración completa y mandarla. Una oración escrita es algo que tu amigo puede volver a leer cuando el día se ponga difícil. Las notas de voz también funcionan muy bien.
Estoy orando por ti esta mañana. Señor, dale a Sofía un corazón tranquilo y palabras claras en la reunión de hoy. Amén.
¿Cómo puedo orar por ti hoy? Te comparto lo mío: una conversación difícil con mi hermana esta noche.
Acabo de orar por tu mamá. ¿Alguna novedad?
Dios, gracias por mi amiga. Dale descanso este fin de semana y alegría en las cosas pequeñas. Amén.
Orar juntos en una llamada o a la distancia
Los amigos que se mudaron lejos, incluso a otro país, pueden seguir orando juntos. La distancia no limita a Dios.
Una llamada o videollamada corta funciona bien. Pónganse al día unos minutos, compartan una cosa cada uno y oren el uno por el otro antes de colgar. Las notas de voz también sirven, sobre todo con horarios distintos: graba una oración corta y mándala, y tu amigo la escuchará al despertar.
Por un amigo que vive lejos
Señor, estamos lejos el uno del otro, pero los dos estamos cerca de Ti. Gracias por esta amistad y por todos los años que llevamos. Cuida hoy a mi amigo donde está. Dale buenas personas cerca y la sensación de estar en casa. Amén.
Orar por tus amigos y orar con tus amigos
Son cosas distintas, y las dos son buenas.
Orar por tus amigos sucede a solas. Se cuentan lo que están viviendo y luego oras durante la semana. Es fácil de mantener, funciona a cualquier distancia y cabe en agendas ocupadas.
Orar con tus amigos sucede al mismo tiempo, en voz alta o por escrito. Es más personal, y escuchar a un amigo orar por ti con tu nombre es algo que la gente recuerda por años. También puede sentirse más vulnerable, por eso ayuda empezar poco a poco.
Las amistades de oración que duran suelen hacer las dos cosas: orar juntos cuando se ven, y orar el uno por el otro entre una vez y otra.
Cómo tener un compañero de oración semanal
Un compañero de oración es un amigo con quien oras, y por quien oras, con un ritmo fijo. Es una de las formas más sencillas de crecer en la fe.
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Escoge a una persona
Alguien de confianza, con quien te sea fácil ser sincero, y que sepa guardar lo que le cuentas.
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Acuerden un ritmo
Una vez a la semana es un buen comienzo. Escojan un día y decidan si se van a ver, llamar o escribir.
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Compartan una o dos cosas cada uno
Vayan al grano. Compartir poco y breve hace que la costumbre dure meses y no solo semanas.
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Den seguimiento
Empiecen cada semana preguntando cómo fue lo de la semana anterior. Muestra que oraste, y así verán las respuestas. Nuestra guía sobre cómo preguntar «¿Cómo puedo orar por ti?» tiene preguntas que ayudan.
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Pruébenlo durante un tiempo
Acuerden intentarlo seis u ocho semanas y luego conversen sobre cómo les fue. Un final claro hace más fácil decir que sí.
Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero: mas ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante.
Cómo evitar que orar con amigos se sienta incómodo
Un poco de incomodidad al principio es normal. Estos hábitos ayudan a que pase pronto.
- Hagan oraciones cortas. Las oraciones largas hacen que los demás sientan que deben orar largo también.
- Usen palabras normales. «Ayúdala a dormir bien esta semana» es una oración de verdad.
- No conviertan la oración en consejo. «Señor, ayúdalo a darse cuenta de que debería llamar a su papá» es un consejo disfrazado de oración.
- Acepten el silencio. Unos segundos callados no son un problema que haya que arreglar.
- Ríanse cuando algo dé risa. Si a alguien se le enredan las palabras, a Dios no le molesta, y a ti tampoco debería.
- Guarden lo que se comparte. La confianza es lo que permite seguir orando juntos.
Si alguien comparte algo pesado
Ve más despacio. Agradécele la confianza, oren por eso en concreto y pregúntale cómo sigue en uno o dos días.
Distintas personalidades y niveles de confianza
Cada amigo ora de forma distinta, y está bien. La meta es orar juntos, no orar igual.
A algunos les encanta orar en voz alta. Otros prefieren escribir, orar en silencio o leer una oración que escribió alguien más. Hay quienes crecieron en iglesias donde se ora espontáneamente todo el tiempo, y quienes nunca han orado en voz alta con nadie. Deja que cada uno escoja.
- Ofrece opciones: «Puedes orar en voz alta, en silencio o solo decir amén al final».
- Deja que quien tiene menos confianza ore en segundo lugar, para que escuche lo sencillo que puede ser.
- Prueben oraciones escritas. Leer juntos una oración quita la presión de encontrar palabras.
- No comparen. La oración de una frase de un amigo callado cuenta tanto como una larga.
¿Van a orar en un grupo más grande? Nuestra guía sobre cómo dirigir un grupo de oración tiene formatos que ayudan a que todos participen.
Oraciones por un amigo o una amiga
Para orar por tu amigo cuando no están juntos, o para mandarle por mensaje.
Oración por un amigo
Señor, gracias por mi amigo. Gracias por su risa, por su lealtad y por todas las veces que ha estado ahí. Cuídalo hoy en su trabajo y en su casa. Dale fuerzas para lo que le pesa y alegría en lo pequeño. Que sepa que no está solo. Amén.
Oración por mi amiga
Padre, Te presento a mi amiga. Tú la conoces mejor que nadie, sabes lo que la preocupa y lo que la hace feliz. Dale paz en el corazón, descanso en las noches y personas buenas a su alrededor. Recuérdale hoy cuánto la amas. Amén.
Por un amigo que está pasando un momento difícil
Dios, mi amigo está atravesando algo duro y yo no puedo arreglarlo. Pero Tú estás con él. Sostenlo cuando se sienta débil, dale claridad cuando no sepa qué hacer y muéstrame cómo acompañarlo bien. Amén.
Si tu amigo está enfermo, en nuestra guía de oraciones por los enfermos encontrarás palabras para cada situación.
Oraciones cortas para orar con amigos
Oren una juntos, o túrnense con una línea cada uno.
- Señor, gracias por esta amistad. Mantennos cerca de Ti y cerca el uno del otro. Amén.
- Dios, Tú sabes lo que cada uno carga esta semana. Cárgalo con nosotros. Amén.
- Jesús, ayúdanos a ser sinceros el uno con el otro y amables en lo que decimos. Amén.
- Padre, dale a mi amigo lo que necesita hoy, aun antes de que lo pida. Amén.
- Espíritu Santo, enséñanos a orar y ayúdanos a seguir acompañándonos. Amén.
Al empezar como compañeros de oración
Padre, gracias por unirnos como amigos. Ahora que empezamos a orar el uno por el otro, danos un corazón sincero y hábitos fieles.
Ayúdanos a escuchar bien, a cuidar las palabras del otro y a celebrar cada respuesta que nos des. Que esta amistad sea un lugar donde los dos crezcamos cerca de Ti. Amén.
Cuando los dos están cansados
Señor, los dos estamos agotados esta semana. No tenemos muchas palabras hoy, pero nos tenemos el uno al otro y Te tenemos a Ti. Danos descanso, y ayúdanos a confiarte todo lo que no podemos arreglar. Amén.
Para dar gracias juntos
Dios, gracias por las oraciones que nos has contestado, las que recordamos y las que ya olvidamos. Gracias por ser fiel cuando nosotros no lo fuimos. Mantennos agradecidos. Amén.
Muy pronto en iPhone
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Preguntas frecuentes
¿Cómo empezar a orar con amigos?
Pregúntale a un amigo si quiere orar contigo, compartan una cosa cada uno y túrnense para orar una o dos frases. Que la primera vez dure unos cinco minutos.
¿Qué se dice al orar con un amigo?
Háblale a Dios con sencillez, como le hablarías a alguien de confianza. Dale gracias por tu amigo, nombra lo que compartió y pide lo que necesita. Luego di amén.
¿Qué es un compañero de oración?
Es un amigo o amiga con quien oras, y por quien oras, con un ritmo fijo, muchas veces semanal. Se cuentan lo que están viviendo, oran el uno por el otro y luego se preguntan cómo les fue.
¿Qué hago si no me siento cómodo orando en voz alta?
Es muy común. Puedes orar en silencio mientras tu amigo ora, leer una oración escrita u orar por mensaje hasta que orar en voz alta se sienta más natural.




