Lo básico de dirigir un grupo de oración
Orar en grupo se vuelve incómodo cuando nadie sabe qué se espera. ¿Me van a pedir que ore? ¿Cuánto tiempo debo orar? ¿Tengo que usar palabras especiales? Quien dirige bien responde esas preguntas antes de que alguien tenga que hacerlas.
Antes de empezar, di tres cosas en voz alta:
- Cómo va a funcionar («Yo empiezo, después puede orar quien quiera, y yo cierro»).
- Que las oraciones cortas son bienvenidas («Una frase es perfecta»).
- Que nadie tiene que orar en voz alta («Está muy bien orar en silencio»).
Luego ora tú primero, y hazlo corto y sencillo. La gente imita a quien dirige. Si oras tres frases sencillas, los demás creerán que también pueden.
Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy en medio de ellos.
Una oración para empezar a orar en grupo
Señor, gracias porque estás aquí con nosotros y porque Te encanta escuchar a Tus hijos. No necesitamos palabras elegantes. Ayúdanos a hablarte con sinceridad, como le hablaríamos a alguien de confianza.
Espíritu Santo, guía lo que oremos. Dale valor al que está nervioso y paciencia al que habla mucho. Que este tiempo nos acerque a Ti y unos a otros. En el nombre de Jesús. Amén.
Cinco formatos de oración en grupo que funcionan
Cambiar de formato de vez en cuando evita que siempre oren las mismas cinco personas de la misma manera.
1. Oración espontánea
Quien dirige abre, y luego cualquiera ora cuando se sienta listo, sin orden, las veces que quiera. Las oraciones cortas van surgiendo por todo el grupo, como palomitas de maíz. Funciona mejor si propones un tema para cada ronda: primero gratitud, luego peticiones, luego el mundo. Cierra cuando el grupo lleve un rato en silencio.
2. Parejas y tríos
Divídanse de dos en dos o de tres en tres. Cada persona comparte una petición y los demás oran por ella. Es el mejor formato para grupos donde hay gente tímida, nueva o que todavía no se conoce bien. Todos reciben oración por nombre, y nadie tiene que orar delante de todo el grupo.
3. Oraciones de una frase
Hagan una ronda e inviten a cada persona a orar una sola frase, o a decir «paso». Da una pauta: «Demos gracias a Dios por una cosa de esta semana» u «Oremos por la persona de nuestra izquierda». Es suave, rápido y logra que casi todos oren en voz alta, muchas veces por primera vez.
4. Adoración, confesión, gratitud y súplica
Recorran cuatro tipos de oración en orden, uno o dos minutos cada uno:
- Adoración: alaben a Dios por quién es.
- Confesión: un tiempo de confesión en silencio, para que nadie se sienta expuesto, seguido de gratitud por Su perdón.
- Gratitud: denle gracias por lo que ha hecho.
- Súplica: presenten las peticiones por ustedes y por otros.
Este orden evita que el grupo salte directo a las peticiones, y da estructura a quienes no saben qué decir.
5. Orar por las peticiones con alguien que anota
Una persona anota cada petición conforme se comparte. Luego la lee una por una, y alguien se ofrece a orar por cada una. La lista queda como registro del grupo, y la próxima semana pueden preguntar qué pasó y dar gracias por las respuestas.
¿No sabes cuál escoger?
Para un grupo nuevo, empieza con parejas u oraciones de una frase. Cuando todos estén en confianza, prueben la oración espontánea. Usa el orden de adoración, confesión, gratitud y súplica cuando la oración empiece a parecer una lista de compras.
Recoger peticiones sin que se lleven toda la reunión
Compartir peticiones puede llevarse fácilmente cuarenta minutos y dejar cinco para orar. Algunos hábitos mantienen el equilibrio.
- Pide las peticiones en una o dos frases. La historia completa puede esperar a después.
- Pide que cada quien comparta sobre sí mismo o sobre personas cercanas, no noticias de segunda mano.
- Oren apenas se comparta una petición, en lugar de juntar primero una lista larga.
- Empiecen con las oraciones contestadas de la semana pasada. Le da un tono de esperanza a todo.
Si a tu grupo le cuesta poner sus peticiones en palabras, nuestros ejemplos de peticiones de oración pueden ayudar.
Qué hacer con el silencio en un grupo de oración
El silencio no es un fracaso. Muchas veces es gente pensando u orando en voz baja. Dale más tiempo del que te parece cómodo antes de intervenir.
- 1
Espera un poco más
Diez o quince segundos de silencio se sienten eternos para quien dirige, pero son normales. Casi siempre alguien los llena.
- 2
Da una pauta concreta
«Demos gracias a Dios por una cosa» es mucho más fácil de responder que «¿Alguien quiere orar?».
- 3
Nombra el silencio con amabilidad
«Tomemos un minuto para orar en silencio y luego yo cierro». La oración en silencio es oración de verdad.
- 4
Cierra sin drama
Si nadie más ora, no pasa nada. Haz una oración de cierre cálida y prueben otro formato la próxima vez.
Oraciones largas y cuando alguien comparte de más
Tarde o temprano, todo grupo tiene a alguien cuyas oraciones duran cinco minutos, o alguien que comparte más de lo que el grupo puede sostener. Las dos cosas suelen venir de un buen corazón, así que manéjalas con ternura.
Para las oraciones largas, pon la pauta para todos, no para una persona: «Hoy hagamos oraciones de una o dos frases para que todos tengan su turno». Si sigue pasando, habla en privado después, agradece su amor por la oración y pídele ayuda para dejar espacio a otros.
Cuando alguien comparte de más, agradécele, oren por esa persona en ese momento y ofrécele conversar después. Si alguien cuenta detalles de la situación privada de otra persona, reconduce con suavidad: «Oremos por ella y dejemos los detalles entre ella y Dios».
Ante una crisis, detente y oren por esa persona de inmediato, y luego da seguimiento en privado. Algunas situaciones necesitan más de lo que un grupo puede dar, como un pastor, un consejero o ayuda de emergencia. Parte de cuidar a alguien es ayudarle a conseguirla.
Cuidar la confidencialidad de las peticiones
La gente solo comparte con sinceridad si confía en el grupo. Di las reglas en voz alta, y repítelas seguido.
- Lo que se comparte en el grupo se queda en el grupo.
- No pases una petición a otros, ni siquiera «para que oren», sin preguntarle antes a la persona.
- No escribas peticiones delicadas en el grupo de WhatsApp a menos que la persona diga que está bien.
- Una buena prueba: ¿le daría gusto saber que dijiste esto?
El que anda en chismes, descubre el secreto: Mas el de espíritu fiel encubre la cosa.
Grupos de oración en línea
Los grupos de oración en línea permiten orar juntos a hermanos en distintas ciudades o países, a quienes no pueden salir de casa y a padres con poco tiempo. Una videollamada necesita un poco más de estructura que una sala, porque es más difícil leer el ambiente.
- Oren en un orden claro (siguiendo la pantalla, o quien dirige nombra a la siguiente persona) para que nadie hable encima de otro.
- Pidan que todos escriban sus peticiones en el chat. Ahorra tiempo, y quien dirige puede leerlas en voz alta.
- Usen salas pequeñas de dos o tres personas para los tiempos de oración más largos.
- Que la cámara sea opcional. Algunas personas oran con más libertad con la cámara apagada.
- Háganlo más corto que en persona. De treinta a cuarenta minutos es suficiente frente a una pantalla.
Para abrir un grupo de oración en línea
Señor, hoy estamos en casas distintas, quizá en países distintos, pero estás con cada uno de nosotros. Ayúdanos a escuchar bien, a orar con sinceridad y a sentirnos cerca a pesar de la distancia. Amén.
Cómo mantener viva la oración entre reuniones
Los mejores grupos de oración no dejan de orar cuando termina la reunión. Un mensaje corto a media semana le dice a alguien que no ha sido olvidado.
Estoy orando por tu entrevista de esta mañana. Dios está contigo en ese lugar.
Hoy estoy pensando en tu mamá. ¿Cómo le fue en la cita?
Acabo de orar por ti. No hace falta que respondas.
¿Alguna novedad de lo que compartiste el jueves? Sigo orando.
Algunos grupos llevan una lista compartida en un grupo de WhatsApp o en una aplicación privada de oración, y la revisan cada semana para ver las respuestas. Uses lo que uses, da seguimiento en persona. Preguntar «¿Cómo te fue?» suele ser lo más amoroso que puede hacer un grupo.
Sobrellevad los unos las cargas de los otros; y cumplid así la ley de Cristo.
Oraciones para empezar y terminar
Frases cortas para abrir o cerrar, sea cual sea el formato que escojas.
- Señor, aquí estamos juntos. Enséñanos a orar. Amén.
- Espíritu Santo, ayúdanos a orar por lo que hay en Tu corazón hoy. Amén.
- Padre, gracias por escuchar cada oración, dicha o en silencio. Amén.
- Jesús, conoces cada necesidad que trajimos. Te las confiamos. Amén.
- Dios, ayúdanos a seguir orando unos por otros toda la semana. Amén.
Para cerrar la oración en grupo
Padre, gracias por escucharnos hoy. Dejamos todo lo que oramos en Tus manos, porque son mejores manos que las nuestras. Ayúdanos a seguir orando unos por otros esta semana y a darnos cuenta cuando respondas. En el nombre de Jesús. Amén.
¿Vas a dirigir una reunión de oración más larga?
Mira nuestras oraciones de apertura y de cierre para una reunión de oración, con un orden sencillo para una hora.
Muy pronto en iPhone
Tu grupo de oración, también entre reuniones
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Preguntas frecuentes
¿Cómo se dirige un grupo de oración por primera vez?
Explica exactamente lo que va a pasar, da el ejemplo con una oración corta y sencilla, y di que está bien orar en silencio. Las oraciones de una sola frase o en parejas son la forma más fácil de empezar.
¿Qué es la oración espontánea en grupo?
Es cuando cualquiera del grupo hace una oración corta en voz alta cuando se siente listo, sin un orden fijo. Quien dirige abre y cierra, y cada persona ora las veces que quiera, muchas o ninguna. En inglés la llaman «popcorn prayer», oración de palomitas.
¿Cómo animar a la gente a orar en voz alta?
Empieza en pequeño y crea un ambiente de confianza. Divídanse en parejas o tríos, sugiere una sola frase y nunca le pidas a alguien que ore sin que haya aceptado. Casi todos empiezan a orar en voz alta después de escuchar a otros orar con sencillez.
¿Cómo funciona un grupo de oración en línea?
La mayoría se reúne por videollamada a una hora fija, comparte las peticiones en el chat y ora en un orden claro o en salas pequeñas. Entre llamadas, siguen orando por medio de un grupo de WhatsApp o un círculo de oración privado.
¿Cómo se cierra un tiempo de oración en grupo?
Dale gracias a Dios por escuchar, deja las peticiones en Sus manos y pídele que ayude al grupo a seguir orando unos por otros. Muchos grupos terminan diciendo juntos el Padre Nuestro.




