Una oración de pésame
Si alguien que quieres acaba de perder a un ser querido, puedes orar por esa familia con estas palabras, o enviárselas. Cambia los nombres y órala despacio.
Oración por una familia que perdió a un ser querido
Señor, hoy Te presento a [Nombre] y a toda su familia. Han perdido a [nombre del difunto], y el dolor es muy grande. Tú estás cerca de los que tienen el corazón quebrantado; acércate a ellos ahora.
Consuélalos donde nadie más puede llegar. Dales fuerzas para cada llamada, cada trámite y cada noche larga. Gracias por la vida de [nombre del difunto] y por todo el amor que dejó. Que la esperanza que tenemos en Ti los sostenga. Amén.
Cercano está Jehová a los quebrantados de corazón; Y salvará a los contritos de espíritu.
Mensajes de pésame para enviar
Copia uno, ajústalo para que suene a ti y envíalo. No esperes respuesta: decirle que no hace falta contestar es un regalo.
Siento muchísimo la partida de tu mamá. Estoy orando por ti y por tu familia. No hace falta que me contestes.
Te acompaño en tu dolor. Le pido a Dios que te dé consuelo y fuerzas en estos días.
No tengo palabras, pero te quiero y estoy aquí. Hoy oré por ti.
Mi más sentido pésame. Que el Señor, que está cerca de los que sufren, te abrace hoy.
Lamento mucho lo de tu papá. Era un hombre bueno y lo voy a extrañar. Estoy orando por ustedes.
Pienso en ti y en tu familia. Si te sirve que lleve comida o haga algún mandado, dime y voy.
“Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación” (Mateo 5:4). Oro para que esa promesa te alcance hoy.
Sé que no hay nada que decir que quite este dolor. Solo quiero que sepas que no estás solo. Te abrazo y oro por ti.
Hoy me acordé de [Nombre] y de su risa. Gracias a Dios por su vida. Te tengo en mis oraciones.
Querida familia, nos unimos a su dolor y los acompañamos en oración. Que Dios les dé paz.
Di su nombre
Si conociste a la persona que falleció, nómbrala y cuenta un recuerdo. Casi todos los que están de luto desean escuchar el nombre de quien perdieron.
Oraciones cortas de pésame
Una línea cada una, para escribir en una tarjeta, al final de un mensaje o junto a unas flores.
- Señor, consuela a esta familia y dales Tu paz. Amén.
- Padre, sostén a [Nombre] en cada momento de estos días. Amén.
- Jesús, Tú también lloraste: llora con ellos y abrázalos. Amén.
- Dios de toda consolación, cubre de amor a esta familia. Amén.
- Señor, gracias por la vida de [nombre del difunto]. Consuela a los que lo extrañan. Amén.
- Padre, que no les falte compañía ni esperanza. Amén.
Oraciones por una familia en duelo
Cada pérdida es distinta. Elige la que se acerque más a lo que vive tu ser querido y pon los nombres.
Por quien perdió a su madre o a su padre
Padre, [Nombre] perdió a su mamá [o a su papá], y el mundo se siente distinto sin ella. Consuélalo en los recuerdos, en las llamadas que ya no puede hacer, en los consejos que ya no puede pedir. Gracias por el amor que esa madre le dio. Que ese amor lo siga sosteniendo. Amén.
Por quien perdió a su esposo o esposa
Señor, [Nombre] perdió a la persona con quien compartía cada día. La casa está demasiado callada, y el futuro que habían soñado ya no está. Acompáñalo en el lado vacío de la cama y en la mesa para uno. Rodéalo de gente que no desaparezca después del funeral. Amén.
Por unos padres que perdieron a un hijo
Dios, no hay palabras para esto. [Nombre] y [Nombre] perdieron a su hijo, y es contrario a todo lo que debería ser. Sostenlos juntos cuando sientan que se rompen. Guarda a su hijo en Tu amor. Dales el consuelo que nosotros no podemos dar, y enséñanos a quedarnos cerca. Amén.
Por la pérdida de un embarazo
Señor, [Nombre] perdió un bebé que ya amaba y soñaba. Mucha gente no sabrá qué decir, y algunos no dirán nada. Hazle saber [a ella y a su esposo] que esta pérdida es real y que su dolor tiene lugar. Sana su cuerpo y consuela su corazón. Amén.
Por quien perdió a un amigo
Jesús, [Nombre] perdió a un amigo cercano, alguien que lo conocía como nadie. Su dolor es tan real como el de la familia, aunque la gente lo trate como algo menor. Consuélalo, y dale amigos que lo ayuden a cargar los recuerdos. Amén.
Después de una muerte repentina
Dios, todo pasó tan rápido. Un día [nombre del difunto] estaba aquí, y ahora ya no, sin despedida. [Nombre] está en shock. Dale firmeza. Ayúdalo en cada llamada, cada decisión y cada noche sin dormir. Donde haya preguntas y culpas, pon Tu paz. Amén.
Oraciones para los primeros días, el velorio y el funeral
La primera semana es un torbellino de llamadas, trámites y visitas. Ora también por fuerza para lo práctico.
Para los primeros días
Señor, todo está pasando a la vez: los trámites, las llamadas, la gente en la puerta. Dale a [Nombre] lo que necesita para cada tarea. Que pueda descansar cuando sea posible, comer algo y dejarse ayudar. Amén.
Antes del velorio o el funeral
Padre, hoy nos despedimos de [nombre del difunto]. Dale a la familia fuerzas para estar de pie, para hablar y para recibir el cariño de todos los que vengan. Que las historias que se cuenten hoy sean verdaderas y tiernas. Gracias por esta vida, y ayúdanos a aferrarnos a la esperanza de que la muerte no tiene la última palabra. Amén.
Dícele Jesús: Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
En muchas familias se reúnen a orar durante varios días después del funeral, por ejemplo en un novenario. Si te invitan, ve, aunque solo sea una noche. Tu presencia acompaña más de lo que imaginas.
Oración de consuelo para tu propio duelo
Si el que está de luto eres tú y no sabes qué orar, puedes tomar prestadas estas palabras. Léelas despacio y detente donde lo necesites.
Cuando el que extraña eres tú
Dios, extraño a [Nombre]. No sé cómo hacer esto. Hay momentos en que puedo respirar, y momentos en que la pérdida me deja sin aire otra vez.
No necesito respuestas ahora. Te necesito cerca. Quédate a mi lado en esto. Carga lo que yo no puedo cargar y dame fuerzas para hoy, solo para hoy. Gracias por cada año que tuve a su lado. Abrázalo, y abrázame a mí. Amén.
- Señor, lo extraño. Quédate conmigo. Amén.
- Dios, dame fuerzas para llegar al final de este día. Amén.
- Padre, consuélame donde nadie más puede llegar. Amén.
- Señor, déjame dormir esta noche. Amén.
Bienaventurados los que lloran: porque ellos recibirán consolación.
Cuando hay enojo, vacío o muchas preguntas
El duelo no siempre se siente como tristeza. A veces es enojo, y a veces no se siente nada. La Biblia nos da palabras para eso: el lamento, oraciones sinceras que se quejan ante Dios sin alejarse de Él.
¿Hasta cuándo, Jehová? ¿me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí?
Una oración de lamento
Dios, ¿dónde estás? Oré, y aun así se murió. No entiendo por qué, y una parte de mí está enojada Contigo. Te lo digo porque no sé a quién más decírselo.
No voy a fingir que esto está bien. Pero aquí sigo, hablando Contigo. No me sueltes, aunque yo quiera soltarte. Amén.
Cuando no sientes nada
Señor, hoy no siento nada. No puedo llorar, y tampoco puedo orar mucho. Así que solo voy a quedarme aquí Contigo. Por favor, sé suficiente para los dos. Amén.
Oraciones para aniversarios, fiestas y cumpleaños
Las fechas difíciles vuelven cada año. Anótalas en tu calendario si acompañas a alguien en duelo, y escríbele ese día. Suele significar más de lo que crees.
En el aniversario de su partida
Dios, ya pasó un año [o dos, o diez], y hoy se siente como si fuera ayer. Gracias por [Nombre] y por cada día que tuvimos. Acompáñanos hoy en el recuerdo. Que vengan las lágrimas si tienen que venir, y que vengan también uno o dos recuerdos bonitos. Amén.
En una Navidad o una fiesta sin él
Señor, todos celebran y en nuestra mesa hay una silla vacía. Ayúdanos a sostener al mismo tiempo la alegría y la ausencia. Danos paciencia unos con otros hoy, y que Te sintamos cerca en medio de todo. Amén.
En su cumpleaños
Padre, hoy [Nombre] habría cumplido años. Recordamos quién era, cómo se reía y lo que amaba. Gracias por habérnoslo dado. Consuélanos en esta nostalgia. Amén.
Para los meses largos que vienen después
Después de unas semanas, casi todos dejan de escribir. Muchas veces es entonces cuando el duelo pesa más, no menos.
Cuando todos ya siguieron con su vida
Jesús, ya pasaron meses y la gente dejó de preguntar. Yo todavía no estoy bien. Gracias porque Tú no Te cansas de mi dolor. Sigue acompañándome en él. Muéstrame con quién puedo seguir hablando, y ayúdame a sanar al ritmo que Tú sabes. Amén.
Él sana a los quebrantados de corazón, Y liga sus heridas.
Los cristianos lloramos, pero lloramos con esperanza. La Biblia mira hacia un día en que el dolor se acaba. Está bien si esa esperanza se siente lejana mientras la pérdida todavía duele tanto.
Y limpiará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y la muerte no será más; y no habrá más llanto, ni clamor, ni dolor: porque las primeras cosas son pasadas.
Qué decirle a alguien que está de luto, y qué no
No necesitas las palabras perfectas. Estar presente, aunque sea con torpeza, es mucho mejor que alejarte por miedo a decir algo equivocado.
Lo que ayuda
- “Lo siento mucho.”
- “No sé qué decir, pero te quiero y aquí estoy.”
- “Me acordé de [Nombre]. ¿Te acuerdas cuando…?” (Di su nombre. Casi todos los que están de luto anhelan oírlo.)
- “No tienes que contestarme. Hoy estoy orando por ti.”
Lo que conviene evitar
- “Todo pasa por algo.” Puede sonar a que la pérdida fue buena o merecida.
- “Dios necesitaba otro ángel.” No es lo que enseña la Biblia, y hace ver a Dios como el que se lo llevó.
- “Ya está en un lugar mejor.” Puede ser cierto, pero en los primeros días puede sentirse como pasar por alto el dolor.
- “Sé exactamente lo que sientes.” Aun las pérdidas parecidas se viven distinto. Mejor pregunta.
- “Por lo menos…” Cualquier frase que empiece así tiende a achicar la pérdida.
Gozaos con los que se gozan: llorad con los que lloran.
Formas prácticas de acompañar a alguien en duelo
La oración y la ayuda práctica van de la mano. Esto es lo que la gente recuerda.
- 1
Haz una cosa concreta
Lleva comida, recoge a los familiares en el aeropuerto, pasea al perro. “¿Qué necesitas?” cuesta responder; una oferta concreta es fácil de aceptar.
- 2
Ve al velorio o al funeral
Ve aunque no conocieras bien a la persona. Las familias se fijan en quién estuvo.
- 3
Anota las fechas difíciles
El aniversario, el cumpleaños de su ser querido, las primeras fiestas. Un mensaje esos días dice: “No me he olvidado”.
- 4
Sigue escribiendo
Escríbele al mes, a los tres meses y a los seis. En nuestra guía “¿Cómo puedo orar por ti?” hay maneras amables de preguntar.
- 5
Déjalo hablar, o no
Algunos quieren contar la historia una y otra vez. Otros necesitan que te sientes a ver una película con ellos. Sigue su ritmo.
Cuando el duelo pesa demasiado
El duelo no es algo que haya que arreglar, pero a veces necesita más apoyo del que pueden dar los amigos y la oración.
Si el dolor te desborda durante semanas, o no puedes dormir, comer o funcionar en el día, habla con un médico, un consejero o un pastor de confianza. Pedir ayuda no es falta de fe.
Si estás pensando en quitarte la vida
Busca ayuda ahora mismo. En Estados Unidos puedes llamar o enviar un mensaje de texto al 988, a cualquier hora, y te atienden en español. En otros países, comunícate con el número de emergencias o con la línea de crisis de tu país. Si te preocupa un amigo, quédate con él y ayúdalo a hacer esa llamada.
Muy pronto en iPhone
Que tus amigos más cercanos te acompañen
PrayerBoard llegará pronto, primero en inglés: un círculo privado para las pocas personas en quienes confías, donde puedes compartir lo que necesitas y ver quién está orando por ti.
Gratis y sin anuncios. Solo te escribiremos para avisarte del lanzamiento.
Preguntas frecuentes
¿Qué se dice en una oración de pésame?
Se pide a Dios que consuele a la familia, que les dé fuerzas para los días que vienen y que les recuerde que no están solos. Puedes nombrar a la persona que falleció y dar gracias por su vida.
¿Cómo dar el pésame a un cristiano?
Con palabras sencillas: “Lo siento mucho, estoy orando por ti y por tu familia”. Puedes añadir un versículo como el Salmo 34:18 o un recuerdo bonito de la persona. No hace falta más.
¿Qué no se debe decir a alguien que está de luto?
Evita frases que expliquen la pérdida, como “todo pasa por algo” o “Dios necesitaba otro ángel”. Un “lo siento mucho” y un “aquí estoy” consuelan más.
¿Está mal enojarse con Dios en el duelo?
No. Muchos Salmos son oraciones de lamento que le hacen a Dios preguntas difíciles, como el Salmo 13. Llevarle tu enojo a Dios también es orar, y es mucho mejor que fingir.




